
MOCA. Decenas de mujeres, hombres, ancianos y jóvenes marcharon ayer por las calles de esta ciudad en respaldo al funcionamiento de los puestos de ventas de medicinas, mientras que el sacerdote Rogelio Cruz, al encabezar una misa, denunció que con los operativos de Salud Pública y Aduanas, se busca perjudicar a los más pequeños del negocio o sea, a los infelices.La marcha partió de la calle Corazón de Jesús y recorrió las principales vías y sectores aledaños, sin que se produjera ningún incidente y concluyó en el parque Cáceres.
Antes de la marcha, el padre Rogelio Cruz en su misa, que dedicó más tiempo a la denuncia, dijo que los mocanos no pueden permitir que les cierren los puestos de ventas de medicinas, ya que llevan décadas. "Aquí tienen que buscar al grupito que se gana unos 800 millones de pesos al año y no a estos revendedores de medicinas, además los mocanos no falsificamos medicinas", puntualizó Cruz.
Sostuvo que las autoridades deben devolver dinero, teléfonos celulares, inversores, plantas de emergencia y dinero en efectivo que se llevaron cuando realizaron el operativo de incautación de medicinas.
Además del sacerdote Cruz, en el acto, hablaron el presidente de la asociación de dueños de puestos de ventas de medicamentos, Marcelino Trinidad; el presidente del comité provincial de los derechos humanos, señor Radhamés Mercedes, el presidente de la Unión de Juntas de vecinos, Morris Durán y el coordinador de la marcha, Luis Rodríguez.

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